6 lecciones valiosas que aprendí tras un despido inesperado

Foto: Green Chameleon-
Unsplash

Por- Glenda Y. Rosado
@glenyari

El martes 25 de julio, me quedé sin trabajo. Todo me tomó de sorpresa y desde entonces mi mundo ha dado 20 vueltas.

Me llamaron 30 minutos antes de terminar el turno del día para decirme que recogiera mis cosas y me fuera, así no más. Llevaba más de dos años en la compañía trabajando como escritora. Lo que me dijeron en ese momento me resulta un poco borroso como podrán entender, pero aún así recuerdo varias cosas:

“Las ventas en los Estados Unidos no van como esperamos”, “Esta decisión no es un reflejo de tu trabajo”. También me dijeron: “es difícil para nosotros despedir a alguien que no ha hecho más que hacer su trabajo”. Todo me resultó confuso e inesperado, muy inesperado. Toda mi familia está en Puerto Rico, vivo en los Estados Unidos hace unos 8 años y los primos que me han seguido están en Texas, California, y más al norte de la Florida. Yo, la cosmopolita de la familia, siempre empeñada en quedarme en las ciudades donde la vida es más difícil (pero entretenida).

Pensé en qué pasaría conmigo pero también recordé que he estado en situaciones peores.

Siempre fuí responsable, llegaba temprano y cumplía con mis deadlines religiosamente. Con un sueldo modesto; para vivir y pagar mis cuentas, tranquila y sin lujos. Muchas veces haciendo de tripas corazones para poder rendirlo todo. Tú sabes, llevar almuerzo al trabajo, limitar mis gastos de salidas, etc. Al fin y al cabo vivo sola y soy la jefa de mi familia: yo y yo. Así las cosas son un poco complicadas y más difíciles sin dudas.

Me gustaba mi trabajo porque siento orgullo de lo que hago y hasta cierta manera era una validación de que las personas que escribimos aún nos podemos ganar la vida haciéndolo. Sin embargo, todo está cambiando para los escritores, los medios de comunicación están obsesionados con los videos. Las redes sociales y el ciclo de noticias de 24 horas crea una competencia que muchos no pueden ganar. Y que la compañía para la que trabajaba, haya prescindido de mí es una prueba de que la está perdiendo.

Pero ahora que ha pasado un tiempo tengo que hacer una reflexión de los hechos y ciertamente destacar las lecciones aprendidas (que han sido bastantes). Suelo ser una persona positiva y veo en esto una oportunidad para hacer cambios necesarios en mi vida. También para probar mi paciencia y carácter.

#1- En mi trabajo sí tenía (y tengo una familia).

Mi editora Li me llamó al baño y me lo dijo antes de que ocurriera. Eso me ayudó a prepararme y no reaccionar como loca. A pesar de que le dijeron que no me dijera, ella me llamó y me lo explicó todo. Su detalle me ayudó a enfrentar todo con dignidad. Gracias Li 🙂

Al mismo tiempo llegó una de mis compañeras de trabajo favoritas, mi vecina Margarita, quien me ofreció dirección y tranquilidad en ese momento tormentoso. En la noche me llamó para saber cómo estaba y tranquilizarme. De igual manera me llama frecuentemente para saber cómo está todo.

Lo mismo con mi querida brasileña, Rosalía quien también me llamó y habló conmigo por un largo rato. También me ha ayudado a buscar oportunidades y además me ayudó a revisar mi resumé.

Mi hija y prima, las del clan del arroz con gandules: Brenda y Katerina. Ella más que mis ex- compañeras de trabajo con como mi familia. Dos mujeres talentosas y que merecen lo mejor. Siempre han estado ahí para ayudarme y escucharme.

Mary, mi vecina del escritorio del frente a quien extrañaré por nuestras conversaciones interesantes. Al otro día reaccionó sorprendida y rápido me ofreció su ayuda. A Frank, Igor, Alexis a quienes voy a extrañar por sus bromas y nuestro ejercicio en las escaleras a las 11:30 am todos los días.

Amelia, quien desinteresadamente me arregló la computadora en la que ahora escribo y estoy buscando trabajo, una chiquita inteligente y como pocas. Y para terminar my work husband Erick, quien me llamó, me ofreció su casa y ayuda en cualquier momento. Claro, duele irse de un lugar con personas así. Lo mejor es que todos ellos siempre estarán en mi vida de una manera u otra.

#2- Los amigos

Mi querido Jorge Eduardo me ofreció palabras que me ayudaron a entender muchas cosas, él fue la primera persona con la que hablé. Me recordó que ante todo que tengo una carrera y que eso nadie me lo quitará. Desde entonces ese ha sido mi norte a la hora de buscar trabajo y nuevas oportunidades. Soy orgullosamente escritora y periodista.

Mi ahijada Melissa con la que siempre hablo de las cosas más importantes así como de las más insignificantes. Mi querido Felo, el que me escucha y me entiende, siempre está ahí. Y desde Nueva York mis amigos de la Tortilla Media: Elia, Linda, Clau, Nils e Igor, mis colegas periodistas que saben del sufrimiento y dificultades de esta carrera. Y también mis amigos en Miami: Maggie, Zabdi y Britney. Ah que no se me olvide mi hermano, mi querido Hectorín desde Orlando.

En fin, puedo decir que tengo una familia extendida en todas partes y eso es lo MEJOR que me ha pasado durante mis años en este país.

#3- Mi familia, la MEJOR

Mi madre Glorian siempre ha estado ahí en todo momento, me apoya en mis locuras y siempre tiene las palabras necesarias para que yo agarre fuerzas y salga adelante. Igualmente mi hermano Rubén y mi sobrino Ábner, quienes me apoyan 100%, la verdad no sé qué sería de mi vida sin ellos.

#4- A seguir el instinto

Este evento me sirvió para darme cuenta de que a pesar de uno estar cómodo, debe buscar mejores oportunidades para salir adelante. En varias ocasiones omití mensajes y ofertas porque por alguna razón no me daban la estabilidad que mi trabajo ofrecía. Así son las empresas, un negocio. Al fin y al cabo no les importa. Sí, así de cruel. Uno como empleado debe mirar todo objetivamente y buscar el mejor beneficio para uno.

#5- A detenerme y pensar

Muchas veces el trabajo nos ocupa la gran parte de nuestro tiempo y se nos hace imposible crear un balance. Es importantísimo que de vez en cuando detenernos y pensar si nuestra vida va en la dirección que queremos. Esta experiencia me ofreció esa oportunidad. He pensado bastante y analizado las cosas que realmente importan en mi vida.

#6- Lo bailado NADIE me lo quita nadie

Hoy estoy segura de lo que soy y lo que valgo como profesional. Durante esta experiencia laboral hice de todo y superé muchos retos. Entrevisté a muchas personas maravillosas y que admiro mucho.

Reí con Julieta Venegas, hablé de feminismo con el papi Edgar Ramírez, le hablé en español a Keegan-Michael Key and Jordan Peele en la casa de Al Capone en Miami Beach y recibí serenata de Manuel Medrano. Me tiré un selfie con Carla Morrison y me reí de los lindo con Eugenio Derbez. También conocí más a Tommy Torres y visité su estudio en Miami.

También trabajé en campañas exitosas para clientes y ofrecí ideas valiosas que le aportaron mucho dinero a la empresa.

Ahh y también fuí a Uruguay, caminé por sus calles y conocí su gente linda. Más que todo, escribí sobre temas que me interesan y espero haber sembrado la semilla de la curiosidad en muchas mujeres para conocer más sobre sus derechos.

No puedo negar que he llorado mucho y que durante los primeros días dormí poco, pero estos golpes son necesarios para crecer en la vida y detenernos a pensar. Lo importante es tener presente que toda situación, por más difícil que sea, tiene una salida y muchas lecciones.

El futuro es brillante y lo mejor aún está por llegar.