Mi vida: Definitivamente caótica, definitivamente hermosa

Jon Flobrant- Unplash
Jon Flobrant- Unplash

Por- María Parés Ramírez

Una amiga muy querida usualmente me pregunta cómo va mi vida de madre, caóticamente hermosa. Sé que sus intenciones al preguntar son las mejores; pocas personas tienen su capacidad de demostrar cariño. El comentario, sin embargo, me hace pensar muchísimo sobre mi vida como madre y cómo podría catalogarla, si alguien me lo pidiera.

Tener una personita que dependa de ti para todo, todo el tiempo puede ser tedioso, “cansón”. Usar la mayoría de tu tiempo en esa criaturita puede llegar a ser frustrante en ocasiones. Es trabajoso comprender que la vida que llevabas debe cambiar, para añadir mayores responsabilidades. Las preocupaciones que, a diario, vive una madre son agobiantes y, muchas veces, no parecen tener fin. La vida de una madre parece girar en torno a sus hijos y sus curiosamente complicadas viditas. Eso es lo que muchas veces induce al caos; pasar de ser una persona a ser una cooperativa, en la que debes ser encargada de “la cooperación”.

Por otro lado, es cierto que hay momentos hermosos en la vida de una madre. Sentir besos babosos en la mañana o tener certeza de que todas las flores del camino son para ti, se convierten en lo mejor del día, cada día. Los primeros pasos, las primeras palabras, los primeros “todos” sacan una sonrisa a cualquier madre – incluyendo la primera vez que trepan por la nevera a las 3 de la mañana buscando una merienda.

Hay momentos hermosos y caóticos en la vida de una madre; muchas veces van unidos, pero explicar lo que se siente en esos momentos es más complejo que decir “caóticamente hermoso”. Tener a tu hijo en una sala de operación y no poder hacer otra cosa que esperar es desesperante, deprimente, doloroso. Emocionalmente, un caos.

Arrullarlo en tus brazos luego del procedimiento, sabiendo que todo salió bien te hace sentir una paz difícil de explicar, se te alivia la presión del pecho; es hermoso. En un solo día se pueden sentir tantas emociones que es difícil explicarlas. Por esa razón me parece muy simple resumir mi vida como caóticamente hermosa, pero quizás esa sencillez sea un buen comienzo para explicarla.