Dos mujeres, cinco cortos y un festival de cine

Por- Glenda Rosado

El año pasado en Nueva York, en una tarde llena de nieve y frío, Lur Olaizola y Elia Gran cruzaron sus caminos. Ambas asistían a una manifestación en contra de la reforma de la ley del aborto en España organizada por el colectivo Marea Violeta. Elia con una cámara de fotos y Lur con una de video. En ese encuentro jamás se les cruzó por sus mentes que estarían organizando la sexta edición del Screen Loud Festival que se celebrará el 30 de abril a las 7:30 pm en el Anthology Film Archives (32 Second Avenue).

El festival fue fundado en el 2009 por el cineasta español Pablo Herrán de Viu mientras cursaba estudios en el New York Film Academy. Durante esos días Pablo realizó un corto con el tema de ser extranjero en Nueva York, ahí fue cuando a su vez decidió organizar una muestra de cortometrajes. Pablo se dio cuenta que el tema de ser extranjero era uno recurrente y atractivo en bastantes trabajos de cineastas y fue lo que dio base al nacimiento del Screen Loud Festival. Desde el año pasado Lur colabora en la organización junto a Pablo y este año está bajo la organización principal de Lur y Elia. De igual manera Natalia Salazar colabora como asistente de producción, Arnau Bosc en el diseño gráfico y Pablo por su parte es además parte de la curaduría.

El tema del festival como se estableció desde su creación y es el ser extranjero. “Es el concepto del extranjero desde un punto de vista muy amplio que va desde inmigración ya que se puede relacionar más con los derechos humanos, a historias que tratan el hecho de ser extranjero más relacionado con viajar, con la identidad, quien eres cuando viajas, quien eres como turista, toda esa clase de preguntas que surgen a raíz de cuando a ti te dicen extranjero. ¿Cómo lo defines?, ¿Qué ideas te vienen a la cabeza? Son muchísimas. Entonces justamente lo que nos apetecía era que cada uno de los cortos tocara una parte diferente del mismo concepto” comentó Lur.

“Atravesando las fronteras de la comunicación intercultural, el extranjero es alguien quien explora caminos para expresarse más allá de las palabras. Haciendo énfasis en la universalidad de la imagen por encima de la singularidad de cada cultura y lengua, estamos proyectando una selección de cortometrajes que utilizan el cine como un ‘Esperanto visual’ que reta la fronteras lingüísticas, culturales y geográficas y habla a todos a través del lenguaje del cine.” detalla la historia del festival.

Ambas saben perfectamente lo que es sentirse extranjero. Lur llegó a la ciudad de Nueva York hace un poco más de dos años luego de haber estudiado, vivido y trabajado en Barcelona. Lur decidió explorar una gran ciudad y Nueva York ya se veía en el horizonte desde hace algún tiempo. Elia combinaba el periodismo con sus tareas de profesora también en Barcelona, ahí fue cuando decidió dar un giro a su vida. Una amiga le comentó sobre una pasantía en el medio de comunicación independiente Democracy Now!. Solicitó, fue aceptaba y luego de varios meses llegó a la ciudad, esto hace un año y medio.

Este año se seleccionaron cinco cortos de 5 países diferentes y consistirán en dos ficciones, dos experimentales y un documental. De Francia se presentará Aissa de Clément Tréhin-Lalanne. De España, el país Vasco, se presentará Bere Bizitzetako Bat de Aitor Gametxo. De Alemania se seleccionó Parvaneh de la directora suiza-iraní Talkhon Hamzavide. De Dinamarca, Inglaterra y Grecia se presentará Xenos del director palestino Mahdi Fleifelque. De Estados Unidos, Broken Tongue, de la directora española Mónica Savirón.

“La selección no ha sido fácil justamente por la amplitud del concepto en si. En este caso, al ser un concepto más amplio, no es tan fácil definir cómo crear un programa en el que se toquen un poco los diferentes aspectos del concepto.” explicó Lur sobre el proceso de selección.

El ganador se escogerá con los votos de los asistentes y luego de la presentación de los cortos habrá una sesión de preguntas y respuestas. “La sesión es importante porque se discuten los conceptos desde sentirse “outsider” al concepto real de la lucha que tiene una persona de vivir fuera de casa; es muy rica esa conversación” concluyó Elia.

Las organizadoras del Screen Loud Film Festival, dos extranjeras en Nueva York, me cuentan lo que para ellas significa la ciudad:

Lur Olaizola Lizarralde- “Yo creo que esta ciudad tiene algo que es adictivo… se habla muchas veces y suena utópico que es la ciudad de las oportunidades o es la ciudad donde el ritmo es muy frenético. Aunque suene a mito yo creo que si, que tiene algo de eso, porque realmente a diferencia de Barcelona que fue donde viví previamente, aquí tienes una sensación de que cuando cuentas los proyectos que quieres hacer, tienes oportunidades de que realmente se hagan. Tienes oportunidad de repente de empezar a vivir, a cobrar, a trabajar realmente en algo que te gusta. A la vez utilizo la palabra intensa porque me parece que es una ciudad agotadora, esa constante lucha es brutal; entonces la intensidad es en todo. Es una ciudad donde las emociones también se intensifican, como que las oportunidades son bestiales y tienes momentos que nunca te hubieras imaginado tenerlos. Te planteas cosas y son posibles, a la vez también es duro tener que buscar a cada rato todas esas oportunidades especialmente si te quieres dedicar a cosas más creativas.”

Elia Gran- “Nueva York es un destino que la gente lo escoge a conciencia; la gente no viene por casualidad a Nueva York. Sobretodo vienen con un tema de identidad; que tú estás a un paso de definir algo en tu vida, sea a nivel personal, [que] necesitas un poco de independencia a nivel profesional y decir quiero [ver] hasta dónde puedo llegar en una ciudad donde está todo. En una ciudad donde están todas las organizaciones, todo el mundo es un inmigrante… El precio a pagar es alto porque es una constante lucha. Es una situación muy inestable y eso es lo que lo vuelve adictivo, porque son retos personales que tú vas consiguiendo, entonces de manera personal ves que estás evolucionando pero es tan grande la ciudad que en el fondo eres una ínfima parte. Es como una doble sensación de [que] eres muy grande para ti mismo, por lo que estás consiguiendo, pero a la vez te sientes muy pequeño en la ciudad.”