Dora y Manny en Plaza Sésamo

Por- María Parés Ramírez

Si Dora la exploradora y handy Manny se casaran, decidieran formar una familia, tener un pequeño jardín en tiestos y vivir en Plaza Sésamo, es probable que tuvieran una vida bastante similar a la mía. No creo que les convenga dejar el estrellato en este momento, a decir verdad. Además, creo que los padres de Dora se van a oponer a que se case con un hombre mucho mayor que ella y que, obviamente, mantiene una relación sentimental con una colega -¡qué falta de profesionalismo!-. A veces, sin embargo, cometemos locuras cuando sentimos el deseo de tener una familia o el reloj biológico nos llama la atención ruidosamente.

Es probable que sus hijos –Dorita y Mannyto- sean bilingües, confundan ciertos términos, olviden palabras y, en ocasiones, solo puedan mirar a sus padres con una mirada como en blanco: están tratando de decir algo que no saben cómo expresar. Más bien, no saben en qué idioma expresarlo. Dora los llevará a clases, terapias, evaluaciones, tratando de encontrar una explicación a los “problemas” de comunicación de sus hijos. No te preocupes, Dora, es normal. Quizás algún terapista le dijo que debían hablarles más a sus hijos, como si no lo hicieran constantemente.

En realidad, Manny y Dora le hablan a sus hijos en todo momento, tanto que a veces sienten que los pueden marear. Aunque han decidido hablar más en español en la casa – van a aprender inglés en la escuela-, Manny utiliza ambos idiomas, esperando que responda en uno de ellos. Manny les habla de lo que ven a su alrededor, de las cosas que hace en la casa, de la comida que está saboreando. Manny les habla y les habla.

Cuando salen de la casa, Dora les explica todo lo que se hará, paso por paso. En el supermercado describe todas las frutas y vegetales: “Las uvas son dulces y refrescantes; algunas son violeta, otras son verdes.” “Hay tomates grandes y pequeños, casi siempre son rojos.” La carambola tiene un sabor fuerte y forma de estrella.” Dora da detalles de todo lo que compra, ella es consciente de su papel como educadora, ejemplo y guía en la vida de sus hijos. Dorita y Mannyto son niños inteligentes y observadores; merecen tener una vida llena de oportunidades. Sus padres harán todo lo posible por desarrollar sus capacidades.

El hecho de que Dora y Manny dediquen tanto tiempo a sus hijos puede ser visto como algo sin sentido por algunos monstruos, miembros de la comunidad de Plaza Sésamo. No es que sus vecinos sean monstruos malvados, es que no piensan del mismo modo. Lo importante es que hacen lo que entienden es lo mejor para sus hijos. Seguramente cada persona, monstruo y titiritero en Plaza Sésamo eduque a sus hijos del modo que ellos entienden es más apropiado, aunque eso signifique pasar el día siendo ejemplo de conducta.