Detrás de las 50 sombras

“…it’s safe to say that kink has gone mainstream.” -Ellyn Kail

Por- Sime Rio

Llegó la noche de un viernes y quedé en encontrarme con unas amistades. El punto de encuentro sería Plaza Las Américas, cerca de los cines. ¡Bingo! Comenzó Fifty Shades of Grey.

Muchxs son lxs emocionadxs con el estreno de la película basada en “la trilogía erótica” de la autora británica E. L. James. Desde la fila empiezo a escuchar comentarios. A esta le encantó el primer libro. Aquella terminó la trilogía y se la lleyó dos veces; en inglés y español. El muchacho no ha terminado el segundo porque su trabajo no se lo ha permitido, pero quiere dejarlo para cuando esté por salir la segunda película. Igual cabe mencionar que muchos llegan a verla porque se la vendieron como un atractivo sexual y la mejor experiencia para conocer el mundo del sadomasoquismo.

Comienza la película y todxs lxs que me rodeaban en la sala quedan locxs con Christian Grey (Jamie Dornan) por ser “perfecto”: es bellísimo, joven, multimillonario y dueño de una empresa. Muchxs envidiaron el momento en el que se fija en Anastasia Steel (Dakota Johnson), una joven estudiante de Literatura inglesa. “Pero, ¿por qué se fija en ella?! Tan feo que se viste”.

Desde el principio vemos que “Christian” se le aparece a “Anastasia” en todas partes. “Awww, ¡qué bello!”; a algunxs esto le parecía muy romantico. A mi me incomodaba; lo sentía violento. He’s a fucking stalker!

Cada escena de contenido sexual causaba una extraña risa, casi unísona, en toda la sala. No sé si por las risotadas o porque eran aburridas pero ninguna de ellas despertó algo en mi. Obviamente, en el transcurso de la película vemos desnudos, pero todos femeninos y del personaje de Dakota Johnson. A ella la vimos de cuerpo entero. Por otra parte, a Jamie Dornan solo le hacen algunos pocos close-ups y no se le ve mucho. This is not fair. Parece que Hollywood, una vez más, le tiene fobia a mostrar penes. We only see his bush… I was promised nudity.

Por momentos pensaba mucho en la película Nymphomaniac de Lars Von Trier. Sus escenas sexuales son mucho más explícitas, pueden ser bastante incomodas, pero están cargadas de una poética visual muy bien lograda.

“…es que si lo enseñaban a él pasaba a ser pornografía”, escuché de la boca de una chica en la fila para salir. No mija… ¡No! ¿Qué lo diferencia a él de ella? ¿Por qué verlo a él sería “pornográfico” si la acabas de ver a ella casi entera? ¿Por qué seguir asumiendo el machismo? ¿Cuándo comenzarenos a ver desnudos frontales masculinos en películas americanas? Porque esto suceda no significa que estaremos viendo una porno. ¿No es por esto que merecemos educación con perspectiva de género? Equal rights for everyone, no?

En un artículo titulado “Double Crap!” Abuse and Harmed Identity in Fifty Shades of Grey», publicado en el Journal of Women’s Health, tres investigadoras de la Universidad Estatal de Ohio llegaron a la conclusión que esta novela «idealiza la violencia sexual y el abuso emocional de la mujer».

En Puerto Rico recientemente conocimos el caso de Miguel Córdova Villodas acusado de privar la libertad de su ex compañera y de someterla a un patrón de violencia física y sicológica durante dos años. En catorce ocasiones, mientras cumplía una sentencia suspendida por otro caso de violencia doméstica, calentó una espátula con una antorcha de acetileno y la pegaba en diferentes partes del cuerpo de ella; en una de estas ocasiones le quemó su área genital. También la agredió con cables eléctricos y barras de jabón envueltas en medias, mientras le pedía que mordiera una almohada para que no hiciera ruido. El susodicho tomaba fotos y videos y amenazaba a la víctima con divulgar el material; también amenazaba con matarla a ella y a sus tres hijos.

Han pasado días desde que vi la película y aún no logro entender la emoción que causa. He dado, recibido y disfrutado buenos azotes en las nalgas. La práctica del BDSM, para mi, no representa un issue, pero me aterra pensar que con el filme se celebra la violencia de género. Celebramos a Christian en una sala de cine, pero en el país condenamos a Miguel. ¿Qué diferencia a uno del otro? Si Miguel no fuese un pobre boricua, ¿su caso fuese noticia?