Ana Mendieta, diva del arte feminista caribeño.

Por- Glenda Rosado

Mi esposa es artista, y yo soy artista, tuvimos una pelea sobre el hecho de que yo estaba más, eh, expuesto al público que ella. Ella fue a la habitación, me fui detrás de ella, y ella se fue por la ventana.”

-Llamada de Carl Andre, esposo de Ana Mendieta, al 9-1-1. El 8 de septiembre de 1985, a eso de las 5 de la mañana, la artista murió al caer del piso 34 en su apartamento en el barrio de Greenwich Village en Nueva York.

Lo que verdaderamente pasó en el apartamento de la pareja de artistas, que resultó en la muerte de Mendieta, solo Carl Andre lo sabe. Ambos llevaban solo 8 meses casados.

Nacida en Cuba en el 1948, Mendieta se figuraba a los 36 años como una artista joven con un arte con fuerte enfoque feminista y de preocupación por la mujer.

Al salir del Cuba cuando tenía 12 años, por medio de la operación Peter Pan, Mendieta y su hermana Raquelín llegaron a Iowa donde pasaron varios años en orfanatos y en casas de adopción hasta que se reunieron con su madre años más tarde. En Iowa, Mendieta estudió en la Universidad de ese estado; se graduó de pintura en el año 1972. Estuvo en México donde encontró un espacio familiar donde crear su arte. Dos años antes de su muerte fue galardonada con el Premio de Roma de la Academia estadounidense en Roma, Italia donde creó dibujos y esculturas.

Una de sus obras, titulada Rape Scene (Escena de Violación, 1973) es la documentación de una acción que la artista realizó en su apartamento mientras era estudiante en la Universidad de Iowa. Esta acción surgió en respuesta a la violación y asesinato de la estudiante de enfermería Sara Ann Otten durante ese mismo año por otro estudiante. El performance recrea la escena de una violación donde aparece Mendieta atada a una mesa semi-desnuda y con sangre en su cuerpo. Así, Mendieta utilizaba su cuerpo como la figura principal en sus obras.

Es irónico que la artista muriera bajo circunstancias sospechosas mientras estaba acompañada por su esposo. Muchos son los rumores de lo que pasó esa noche. Sin embargo Carl Andre, quien fue juzgado por la muerte de su esposa, fue declarado inocente. En el juicio presentaron a Mendieta como una mujer inestable con problema de alcohol y trataron de explicar su muerte como un accidente o suicidio. Se dice que Andre y Mendieta estuvieron tomando la noche de su muerte y hay testigos que aseguran haber escuchado gritos antes del salto mortal que le cobró la vida a la joven y talentosa artista cubana.

La ironía de la muerte debe servir para dar mayor importancia al arte feminista en el cual Mendieta fue y sigue siendo una figura clave e importante. La voz de Mendieta es significativa y de gran inspiración para la mujer en el mundo del arte, uno que desafortunadamente es dominado por los hombres. Ana Mendieta, mujer latina, talentosa y feminista, gracias por ser una inspiración.
Edificio en el 300 Mercer St en Manhattan donde Ana Mendieta cayó desde el piso 34: