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Por: Glenda Rosado

Mujeres que trabajan o han trabajado en restaurantes en la ciudad de Nueva York y todo el país salieron a protestar durante el pasado mes de octubre frente a la alcaldía de la ciudad en demanda por un salario digno y en contra del hostigamiento sexual. Un 70% de los meseros en restaurantes son mujeres y según el Equal Employment Opportunity Commission (EEOC) el hostigamiento sexual es la denuncia #1 que presentan las mujeres.

“Tenemos nombres reales, no nombres degradantes sexualizados. Y nosotros no queremos ser manoseadas o degradadas por los clientes o gerentes por el precio de que tu cheque de pago es demasiado bajo para vivir sin propinas” Dijo Noreen Farrell, Directora Ejecutiva de Equal Rights Advocates, quien trabajó de mesera en el pasado mientras hablaba en la manifestación en la ciudad de Nueva York llamada #NotOnTheMenu para un salario justo.

A la luz del recién publicado informe El Restaurant Opportunity Center titulado The Glass Floor: Sexual Harassment in the Restaurant Industry se ha creado un movimiento junto a otras organizaciones tales como One Billion Rising the Eve Ensler, autora de Los Monólogos de la Vagina así como National Organization for Women Foundation, Equal Rights Advocates, MomsRising, entre otras.

El reporte explora el hostigamiento entre compañeros de trabajo, gerentes y dueños de restaurantes así como de los clientes. El Restaurant Opportunity Center presenta además cómo el salario mínimo ha creado el ambiente para que ocurran situaciones de hostigamiento sexual. Al depender de los tips para complementar el salario, el hostigamiento se convierte en una actividad normal en el ambiente laboral. Muchas empleadas son obligadas a coquetear y vestir de manera provocativa para llamar la atención de los clientes y de esa manera obtener mejores tips.

Como periodista y trabajadora de restaurante por los pasados 4 años podría escribir un libro entre las experiencias con clientes, groseros, pasados de la raya y situaciones dramáticas dentro del ambiente de trabajo. Al final del día el dinero en la mayoría de los casos es bastante bueno y para quienes ocupamos nuestros tiempo en otras actividades, es bueno saber que existe flexibilidad y en caso de necesitar un día libre, siempre existirá alguien que cubra el turno. Sin embargo, la inestabilidad económica es constante al depender de las propinas para completar el salario. En promedio el dueño del restaurante, paga $35 por tener a una persona en un turno de unas 7-8 horas. En Estados Unidos, el sistema de tips prácticamente exime al patrono de pagar salarios. Mi salario, por hora son $5.00 de los cuales se deducen los taxes federales y estatales.

Las experiencias son muchas pero todas tienen un común denominador, es la libertad y la normalidad con que el hostigamiento se permite en los restaurantes. Por ejemplo, cuando comencé a trabajar en restaurantes en Miami me sorprendió la cantidad de “bromas” de alto contenido sexual permitidas a los cocineros hacia las empleadas. Hace varios días mientras tuvimos la presentación de una obra de teatro en el restaurante, un cliente, me agarró por el brazo y me dijo: “Ven, acompañame que quiero saber si mi director artístico quiere tomarse un trago”. Mientras tanto yo le quité la mano de mi brazo, lo acompañé y le dejé saber con mi mirada que eso no me gusta para nada. Desafortunadamente decirle que no me agarre el brazo no es una opción, solo tengo que buscar la manera con mi actitud que su comportamiento no es permisible.

Y de igual manera hace una semana una de mis compañeras renunció porque mi gerente llegó borracho un sábado en la noche y este decidió comenzar a darle nalgadas y tocarle la cara. El llegó borracho a trabajar y sin saberse comportarse no hubo ningún tipo de castigo hacia él. De lo contrario, ella habló con el dueño y lo que recibió fue una llamada de disculpa y ya. Así no más ella decidió dejar su trabajo.

El reporte concluye con algunas recomendaciones para los trabajadoras. Conocer tus derechos y tomar acción además de cultivar una cultura laboral con 0 tolerancia al hostigamiento sexual es una de las recomendaciones. Para los empleadores, estos deberían establecer un salario justo, enfatizar en la 0 tolerancia al hostigamiento sexual en el ambiente laboral. Es lamentable que al final son derechos básicos que ya deberían existir para los trabajadores de la industria de restaurantes.