Se trata de respeto

Por- Glenda Rosado

Hoy en Brooklyn mientras esperaba el tren para ir a comprarme mi fabuloso disfraz de Halloween, un hombre miraba tan intensamente a una mujer que me causó incomodidad. El no dijo nada pero la manera en que la miraba de arriba a abajo me hizo hervir la sangre. Claramente la mujer se dio cuenta y solo desviaba su mirada, movía su cara y hombros desaprobando la actitud del idiota. Una vez llegó el tren R ella procuró ubicarse en el lado contrario del susodicho.

Ahí, se me vino a la mente el famoso video publicado esta semana de una mujer caminando por Nueva York y es hostigada por más de 100 hombres en unas 10 horas. El video se volvió una sensación y medio mundo anda sorprendido ante tal hostigamiento. Quienes vivimos en la ciudad sabemos que eso es solo una muestra y el hostigamiento va desde los lugares de trabajo, el tren, la acera, el supermercado, el bus, el elevador, en fin… no hay un lugar en la ciudad en la que no aparezca un idiota a hacer un comentario o acercamiento indeseable. El video ha recibido críticas ya que solo muestra a hombres de raza negra y latinos pero esto no es cuestión de raza ni origen es cuestión de respeto.

Como latina, en nuestra cultura estamos acostumbradas a que los hombres nos llamen mami, saludarnos con un beso y un abrazo. Sin embargo, la línea entre ambas cosas en bien fina, una cosa es ser nice y otra es la falta de respeto. Es una falta de respeto pitarle a una mujer, tocarla en el hombro o el brazo así porque si, decirle mami, mi vida, corazón, que sonría, pedirle el # de teléfono sin tan siquiera saber su nombre.

Lo más horrible y lamentable es que para muchos hombres el hostigamiento no se queda en un comentario o mirada indeseada. Perseguir es una acción bastante común y me atrevería a decir todas las mujeres en Nueva York lo hemos vivido. A mi me pasó una vez y sentí mucho miedo. Gracias a Dios no pasó de un susto, yo lo enfrenté cuando me di cuenta que me perseguía. Lo importante es no bajar la alerta y moverte.

La manera que ese hombre miró hoy a la mujer que estaba a mi lado debería ser un crímen. Ninguna mujer debería salir sola y sentirse insegura. Los idiotas y poco hombres son de todas razas, clases sociales y ya estamos cansadas de ellos. Como mujeres, tenemos que enfrentar esta lucha juntas. Si un hombre te dice algo que no quieres escuchar o te sientes incómoda con su mirada, camina más rápido, salte de su lado y si hay más personas a tu alrededor atrévete a decirle algo y enfréntalo siempre procura por tu seguridad.