Los amantes de Frida

Por- Sime Río

La vida amorosa de Frida Kahlo causó revuelo, pues, tras las infidelidades de Diego Rivera, ésta también se refugió en diversos brazos; convirtiéndose así en una mujer de mil amores. Se dice que donde ponía el ojo, también ponía los labios. Aquí un recuento de sus amantes:

Alejandro Gómez Arias- El primer amor de Frida, en sus años de preparatoria, y sus padres no aprobaban la relación. Fue un romance juvenil agridulce donde la artista le escribió cartas durante seis años. En una de ellas le reveló: “… no puedo por nada en esta vida dejarte de hablar. No seré tu novia, pero siempre te hablaré aunque me hagas las peores groserías, porque te quiero más que nunca, ahora que te me vas…”.

Tina Modotti- En 1928 Frida conoce a esta fotógrafa italo-estadounidense, con la cual hace una gran amistad. Muchos dicen que entre ellas hubo algo más, sin embargo, es algo que no fue confirmado.

Diego Rivera- Mantuvieron un intenso pero doloroso amor; una relación de miel con lágrimas. Se dijeron los adjetivos amorosos más dulces hasta los insultos más grotescos. Ambos sabían de sus infidelidades pero siguieron juntos hasta que la muerte los separó. En una carta la pintora le expresó: “Desafortunadamente ya no soy buena para nada, y todo el mundo ha usurpado mi lugar en esta pinche vida… Te quiero más de lo que puedo expresar…”.

León Trotsky- Unos dicen que el romance fue por venganza y otros que por placer, pero nadie niega que tuvieran un amorío. La primera versión es que tras enterarse que Diego sostenía una aventura con Cristina Kahlo, la hermana de Frida, la pintora inició una relación con Leon Trotsky, quien era uno de los personajes más admirados por el muralista mexicano. La segunda versión es que Frida se enganchó con la inteligencia y postura política de su Trotsky. Cartas y diarios de ambos personajes confirman el amor.

Heinz Berggruen- En 1939 salieron hacia Nueva York para una cita médica. El Hotel Barbizon Plaza fue el nido de amor. El judío alemán se expresó así de la relación: “…tuve que reconocer que nuestra relación para ella no era más que un episodio… y que yo había infravalorado la fuerza de su unión con Diego Rivera. Puede incluso que nuestra relación no fuera más que un medio para dar celos a Diego… Nos separamos anegados en lágrimas”.

Jacqueline Lamba- Para 1938 el matrimonio Rivera Kahlo alojó en su casa a André Breton, líder del movimiento surrealista, y a su esposa Jacqueline Lamba cuando éstos escapan de la ocupación nazi en Francia. Lamba y Kahlo fueron muy amigas y existen rumores de que también fueron amantes.

Nickolas Muray- “Mi adorado, mi niño y mi amado”, así se refería Frida al fotógrafo neoyorquino de origen húngaro, con quien vivió una apasionada relación. Algunos especialista dicen que no hubo sexo entre ellos. Muray la quería, la adoraba y la fotografió mucho, por eso algunas de las mejores fotos de Kahlo fueron tomadas por él.

Isamu Noguchi- Escultor de madre estadounidense y padre japonés. Fue invitado por Diego Rivera en 1936 para intervenir el interior del mercado Abelardo L. Rodríguez. Se conocieron en la escena artística mexicana, tuvieron un apasionado pero corto romance y estuvieron a punto de comprar un apartamento juntos. Diego los encontró en su apartamento y, empuñando una pistola, le exigió a la pareja terminar la aventura. Kahlo y Noguchi siguieron siendo amigos.

José Bartoli- Frida envió cartas y objetos con dedicatorias amorosas al pintor catalán José Bartolí con quien sostuvo una relación. En una misiva la artista mexicana le dijo: “Te quiero como eres, me enamora tu voz, todo lo que dices, lo que haces, lo que proyectas. Siento que te quiero desde siempre…”. Le obsequió una pintura con forma de medallón titulada ‘Autorretrato en miniatura’.

La viuda de Bartolí, la doctora Berenice Bromberg, ha subastado algunos objetos con dedicatorias amorosas que Frida le regaló a su esposo. La relación fue confirmada por Enriqueta, la hermana del pintor catalán: “Tuvieron una aventura de amor bastante particular… para José era un amor sincero, una aventura muy bonita…”.

Dr. Leo Eloesser- Entre Frida y el doctor existía un “vinculo especial”, incluso Kahlo le pintó un retrato y sostuvieron una relación epistolar durante casi 20 años. Se dice que de “pura amistad”, pero en una carta de febrero de 1950 la artista le dice: “¿Cuándo volveré a verte? Me hace tanto bien saber que tú me quieres y que no importa dónde andes tu me cielas (de cielo). Te adora tu Frida”.

Chavela Vargas- Algunos niegan una posible relación entre Frida y Chavela, pero hay evidencias que podrían confirmarla. La pintora escribió en una carta que dirigió al poeta Carlos Pellicer: “Hoy conocí a Chavela Vargas. Extraordinaria, lesbiana, es más se me antojó eróticamente. No sé si ella sintió lo que yo. Pero creo que es una mujer lo bastante liberal que, si me lo pide, no dudaría un segundo en desnudarme ante ella… Ella, repito, es erótica. Acaso es un regalo que el cielo me envió”. El coleccionista de antigüedades Carlos Noyola le entregó la carta original a Chavela Vargas en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara en 2009.

Por su parte, en una entrevista de junio de 2011, “La Chamana” aseguró que cantó muchas veces al oído de Frida y dijo: “me enseñó muchas cosas y aprendí mucho, y sin presumir de nada ¡agarré el cielo con las manos, con cada palabra, cada mañana!”.

Durante un tiempo, Chavela vivió junto a Frida Kahlo y Diego Rivera en su casa de Coyoacán antes de la muerte de Frida en el 54. Aunque el romance entre ellas dos nunca fue totalmente público, existen cartas que muestran la devoción que sentían la una por la otra y que, definitivamente, arrebatan el aliento por la belleza de sus palabras.