Mi madre al igual que la tuya, es la mejor del mundo

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Por- Glenda Rosado, hija de Glorian.

Todo el mundo reclama que su madre es la mejor y yo no soy la excepción. Hoy mi día estuvo inundado de nostalgia y yo solo quería estar con mi mamá en mi casa en Puerto Rico. Quizás sentada en el sofá discutiendo alguna película del canal Lifetime.

Ese, es su canal de películas favoritos y siempre que me siendo a ver televisión no termino viendo una, sino dos películas corridas con ella. Ambas llenas de drama con algún secuestro, asesinato o maltrato a una mujer. Ahí comienzan las discusiones del descenlace. Glorian, como la llamo, también gusta de las series policiacas de crímenes sin resolver, si mi madre es un personaje como la tuya.

Glorian nació en Corozal Puerto Rico de una familia de 6 mujeres y dos varones. Su padre, mi abuelo Toño sufrió un accidente que lo dejó en silla de ruedas por el resto de su vida. Al sufrir el accidente abuelo Toño y su esposa, abuela Gorda tenían 8 niños pequeños o adolescentes. Con la ayuda de sus tías y tíos poco a poco salieron hacia adelante. Ahí las hermanas mayores salieron a trabajar para ayudar a la familia y mi madre, fue una de ellas. Así construyeron la casa, con el sudor de su frente y el trabajo arduo. La casa aún es el centro de la familia donde para cada festividad nos reunimos a comer, hablar y compartir.

De ella aprendí que lo que uno quiere se consigue con trabajo, nada es regalado. De Glorian aprendí a ser segura de mi misma y entender que mi grandeza, sea grande o pequeña proviene de mi interior. La apariencia es solo eso, apariencia. También lo de llorona viene por ella, aunque parezca muy fuerte me conmueven las cosas sencillas como a ella. Muchas veces sabemos lo que cada una piensa o más o menos una idea. “Ahh yo sabía, es que yo te parí…”,”Yo se que estás trabajando por eso no te llamé…” dice con frecuencia. “Mami yo se que los domingos nunca estás en casa…” Ella janguea mucho pues es una mujer soltera que disfruta de su vida al máximo.

Cuando yo tenía alrededor de 7 años Glorian tomó la difícil decisión de divorciarse de mi inmaduro padre con el que estuvo casada 18 años. Decisiòn que al mirarla ahora a mi edad fue una difícil porque ella no tenía trabajo ni ningún tipo de seguridad, yo tenía 7 años y mi hermano 14.

De ahí hasta hoy ha sido un camino arduo, pero lleno de alegrías. Puedo afirmar que tuve una niñez muy feliz y que ambos, mi hermano y yo somos personas trabajadoras y responsables. Mi hermano es responsable buen esposo, padre y de eso yo estoy bien orgullosa.

En fin, la mayor razón por la que extrañaba a mi madre hoy es porque ella disfruta de los pequeños detalles de la vida y eso en Nueva York, no existe. Acá las personas apenas se hablan y las preocupaciones no permiten disfrutarse ni tan siquiera un heladito de vainilla en el sofá de la casa como lo haría en Valencia con Glorian.

Por Glorian y todas las buenas madres del mundo, especialmente por las que ya no están. Te extrañamos abuela Gorda.

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