La costa norte del Perú: gastronomía, patrimonio y belleza natural
.

CevichePor- Peregrina

Aunque el destino por excelencia para visitar en el Perú son las ruinas del Machu Picchu y la ciudad del Cuzco, en este país sudamericano sobran destinos, experiencias, actividades turísticas y culturales a disfrutar en su amplio territorio. Desde la selva, sus fronteras con Brasil y Ecuador, la sierra y sus ciudades coloniales, el sur y sus proximidades con Bolivia y Chile, desiertos, manglares, valles, ríos y la extensa costa que mira al Pacífico. Perú ofrece a su visitante, además de la belleza de sus recursos y patrimonio, la calidez y las tradiciones milenarias de su tierra y de su gente. Entre tanto para elegir, buscando calor, olas y experimentar una de las tradiciones culinarias más famosas del mundo inicié mi viaje hacia la costa norte peruana. Coco, pescado fresco, cumbia, salsa y fiesta acompañan el panorama costeño. En el mar la vida es más sabrosa, repite un dicho, y refiriéndonos a esta cadena de playas que bordean el territorio peruano no se equivocaba en lo absoluto.

No por azar es el destino de practicantes provenientes de todas partes del mundo de una variedad de deportes acuáticos (así como el surf, el windsurf y otros). Lo cierto es que la vista espectacular que ofrece su patrimonio natural hacen de la costa peruana una inolvidable. Sus corrientes frías se combinan con vientos cálidos y arena dejando atrás la zona desértica que comprende el territorio de la cordillera de los Andes y su aridez, dando paso a aguas turquesas y pueblos pequeños donde la pesca y las frutas tropicales abundan. Los meses de verano en la zona fueron propicios para el disfrute del litoral en todo su apogeo.

Máncora
El recorrido comenzó al norte, en la tan conocida playa de Máncora en el departamento de Piura. El ambiente hospitalario y el popular ceviche peruano adornan una de las playas más visitadas entre jóvenes de todo el mundo. La calle principal alberga una serie de restaurantes donde encontrar todo tipo de frutos de mar, así como bares y cafés. Unas papas a la huancaína, tamales, o anticuchos se pueden encontrar entre los menús del área. Tomarse un vaso de chicha fría o un pisco “sour” son los mejores antídotos para el calor de la costa. Un pequeño centro de pueblo ofrece bancas y flores para sentir por un rato la brisa de mar, así como artesanías donde abundan piezas en madera y recuerdos de todo tipo. Entre los que allí muestran sus piezas se encuentran artesanos provenientes del Perú y otros tantos viajeros que buscan en la creación su sostén. Una visita a la plaza del mercado da una perspectiva de la variedad de olores y sabores entre especias, frutas y vegetales nativos de la zona. Cercano a Máncora es posible visitar otras playas tales como Punta Sal, Zorritos y Órganos, también concurridas por locales y extranjeros. Reservas naturales, de biósfera y parques nacionales conservan y protegen ecosistemas, comunidades y especies protegidas que también pueden visitarse en el área.

Huanchaco


Recorriendo hacia el sur, en Trujillo, capital de la provincia La Libertad, se encuentra la playa de Huanchaco. El área es conocida por el uso de los caballitos de Totora, herencia de la cultura Moche, precedente a la Inca. Estas embarcaciones hechas con juncos facilitaban la pesca a los nativos y actualmente se utilizan para faenas deportivas a modo de surf. La zona conserva la tradición y despliega a lo largo de la playa las embarcaciones, hecho representativo del lugar. El pueblo ofrece suma tranquilidad a sus visitantes, así como la vista desde su muelle de madera construido a inicios del siglo XX. Entre las tantas atribuciones a la vida cultural peruana de la cultura Moche se comenta que fue en ésta área donde se le dio origen al ceviche, uno de los platos más famosos de la gastronomía del país. Así mismo es posible visitar sitios arqueológicos donde se puede apreciar el esplendor de diversas culturas milenarias que se asentaran en el área y que dejaron huellas indelebles en la cultura peruana. Las ruinas de Chan-Chan, las Huacas del Sol y la Luna, del Arcoíris y en la provincia vecina de Lambayeque la Tumba del Señor de Sipán son algunas. El centro histórico de Trujillo es una joya arquitectónica llena de historia cultural de todo el país. Simón Bolivar y César Vallejo son algunas de las grandes figuras que hicieron historia en esta ciudad.
La realidad sociocultural de la región es un despliegue de diversidad cultural autóctona influenciada por el mestizaje con la cultura occidental europea, pueblos Andinos, Amazónicos y Afroperuanos. Decenas de étnias, lenguas, música y danza evidencian la unión que conforma la identidad peruana.


Lima
La última parada fue Lima, la ciudad capital. Tan conocida por sus barrancos con vistas espectaculares, su arquitectura colonial y patrimonio histórico, cuenta también con varias playas entre las más concurridas del país, donde se pueden encontrar una variedad de actividades recreativas y deportivas. Esta playa de rocas brinda metros y metros de belleza a ser observados desde miradores y parques en los distritos de Miraflores y Barranco, entre otros, así como una tarde tranquila o de buen surf. La gastronomía peruana en Lima recoge de todas las provincias su riqueza y se muestra en su máximo esplendor combinando su cocina típica y criolla con influencias china y japonesa fruto de migraciones provenientes de dichos países a Perú. El plato más representativo es el chaufa, arroz chino al estilo peruano, entre tantos otros platos del chifa o la cocina que presenta la fusión entre estas dos culturas. La costa, su ambiente y los sabores de su cocina son parte esencial de la identidad peruana y de su patrimonio gastronómico, natural y cultural. Lo acogedor de su experiencia y la simpatía de su gente, una razón más para celebrarlo.

Add a Comment

Your email address will not be published.